Cuando alguien está interesado en que su casa cuente con domótica, lo primero que se suele hacer es buscar en Internet qué productos o empresas existen para encontrar lo que puede ser mejor para la vivienda. Entonces es cuando se da cuenta de que existe una oferta mucho mayor de la que esperaba y hay que empezar a filtrar. ¿Por dónde empezar? Sin duda, en primer lugar tendrá que decantarse por el tipo de tecnología: estándar o sistema propietario.
¿Qué es un estándar? Según dice la Wikipedia es una especificación que mediante la redacción y aprobación de normas garantiza el funcionamiento de elementos construidos independientemente, así como el repuesto en caso de ser necesario, la calidad de los elementos fabricados y la seguridad de funcionamiento.
Así un sistema o tecnología domótica estándar, será aquella que funciona siguiendo un conjunto de normas que varias empresas (u organismos) han desarrollado poniéndose de acuerdo y que tiene productos con compatibilidad garantizada, facilitando que en una misma instalación haya productos de varias marcas y fabricantes. Por otra parte, un sistema propietario, sería aquel que es fabricado por una empresa, que no es compatible con otros sistemas y que no permite utilizar productos de otras marcas.