Actualidad inmobiliaria
Eligiendo un profesional
Muchas de las actividades profesionales requieren por ley una formación universitaria o profesional específica para poder ejercerlas. Por ejemplo, es necesario contar con una titulación universitaria de arquitectura o medicina para poder trabajar como tal y también se requieren carnets profesionales para poder trabajar como instalador eléctrico o de otros tipos.
Las empresas que realizan instalaciones de seguridad electrónica o telecomunicaciones deben de contar con los técnicos competentes oportunos, disponer de ciertos equipos calibrados periódicamente, contratar seguros de responsabilidad civil, estar inscritos en un registro del Ministerio del Interior/Consejerías de Industria, etc. Aunque con la famosa ley Omnibus ciertas exigencias han variado, siguen manteniéndose bastantes requerimientos.
Cuando se contrata a estos profesionales, la ley garantiza que van a contar con conocimientos, instrumentos, experiencia mínima (prácticas no laborales, interinos, etc). El consumidor decide la elección del profesional basándose en otros criterios adicionales como experiencia, porfolio de proyectos, relación calidad/precio, calidad de la oferta recibida, referencias, o cualquier otra que considere oportuna.
La domótica no cuenta con una regulación para determinar que tipo de profesional está capacitado para diseñar o proyectar un sistema de control para viviendas o edificios (si que cuenta con una regulación respecto al profesional instalador, que es el eléctrico de categoría especialista). Cuando una actividad no cuenta con una regulación adecuada, muchas veces da pie a que se produzca intrusismo profesional y desprestigio de la misma, como por ejemplo han denunciado los informáticos desde años atrás.
La domótica va a acompañarles en casa durante muchos años y va a ser un componente fundamental de su vivienda, por lo tanto debemos asegurarnos de que el profesional que nos asesora cuenta con todo lo necesario para ofrecernos una solución de calidad con todas las garantías. ¿Por dónde empezar? Aunque suene obvio, lo primero debe de ser solicitar una explicación, detallada y entendible, sobre las características de la instalación domótica que nos recomiendan, en la que quede perfectamente claro cómo se va a usar y que beneficios aportará.
Después de esto podría ser muy útil visitar un showroom o una instalación demo, no solo por sentir la domótica funcionando, si no para comprobar que el profesional que nos asesora cuenta con medios y está especializado y que no está experimentando con nosotros, o por aún, un oportunista que ha visto la ocasión de hacer caja. Si no dispone de un showroom (suelen ser costosos) o instalaciones demo (es difícil enseñar la vivienda de otro cliente) exija ver y tocar productos como los que va a tener en su futura casa y en todo caso ver, un vídeo o presentación de otros proyectos terminados.
En una de las primeras entradas del blog hablábamos sobre las vías de formación y especialización que existen para todos aquellos que quieran hacer de la domótica su actividad profesional. Sin duda preguntar al profesional sobre su cualificación, acreditaciones y certificaciones profesionales solo hará que dispongamos de más información sobre nuestro futuro colaborador. Y como siempre, echar mano de Google donde se puede encontrar incluso información de clientes anteriores y sus experiencias.
Me llamo José Mª Vázquez. Soy socio y director de Marketing de
