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Domótica y consumo eléctrico (I)

La factura de la luz que pagamos por la energía eléctrica que consumimos, consta de dos partes, una fija y otra que varía cada mes: el término de potencia y término de energía. El término de potencia es fijo en todas nuestras facturas y define la potencia que tenemos contratada y que variará según los aparatos eléctricos que vamos a conectar.
Si usted usa, por ejemplo, vitrocerámica y calefacción eléctrica, seguramente su término de potencia será mas alto que si emplea gas para estos usos y en ese caso, la parte fija de su factura será también más alta. El término de energía indica el consumo que hemos hecho en el periodo a facturar y se nos cobrará en base a multiplicar los kW que tenemos contratados por los meses de la factura y por el precio del kW/h y así se determina la parte variable de su factura. Además de esos dos conceptos también hay impuestos, alquiler de equipo de medida, etc.
Actualmente para saber cuánto nos tiene que facturar, la compañía suministradora envía periódicamente un técnico que toma nota del consumo que reflejado en el contador desde su última visita y pasa los datos al centro de facturación. Pero la mayoría de compañías están probando alternativas para realizar la medida de los contadores remotamente, con sistemas vía radio, de forma que un coche circulando por la calle podría recoger los valores de consumo sin parar o incluso a través de Internet.
¿Y si, tal y como ya debe estar pensando las compañías eléctricas, no lo hacen con intención de que se reduzca su factura?. O quizá sí. Vamos por partes.
Seguro que recuerda como el pasado verano se superó de nuevo el máximo consumo de energía durante una ola de calor. La energía que consumimos proviene de diferentes fuentes (renovables, térmica, nuclear, etc.) lo que se llama ‘mix energético’ y en base a la demanda que las compañías esperan, producen más o menos energía. A veces la demanda de energía, como en estos casos de ola de calor, es superior a la capacidad de producción en un determinado momento y eso hace que se produzcan déficits de energía, situaciones que finalmente se traducen en complejos ajustes para las compañías, pérdidas económicas, etc.
Si las empresas eléctricas pudieran conocer en tiempo real, mediante un sistema de telelectura cuánto está consumiendo cada usuario en cada momento, podrían tarificar el consumo a los usuarios finales según la franja horaria en que se realiza y lo que es mas importante, dispondrían de información en tiempo real sobre la demanda en ese instante y predecir así cuánto va a aumentar o disminuir más adelante. En la página de Iberdrola, tienen más información sobre todas esas aplicaciones de red eléctrica inteligente.
En la próxima entrada veremos qué tiene que ver todo esto con la domótica y con que paguemos menos en el recibo de la luz.
Me llamo José Mª Vázquez. Soy socio y director de Marketing de
