Actualidad inmobiliaria
Contratar una hipoteca abierta
Aparte del préstamo hipotecario de toda la vida, algunas entidades financieras ofrecen créditos para pagar la hipoteca. Muchos pensarán que no existe ninguna diferencia, pero la verdad es que no es lo mismo. A esta última forma de pago se le denomina hipoteca abierta.
En un préstamo hipotecario la entidad te proporciona la cantidad monetaria que necesitas para pagar la vivienda en el momento. Más tarde, el hipotecado tendrá que devolver esta cuantía a plazos con intereses, como todos sabemos. En cambio, en los créditos hipotecarios, el banco o caja te facilita la cantidad que necesitas para pagar tu casa y no tendrás que pagar inmediatamente la vivienda, sino que podrás optar por retirar el dinero en cantidades más pequeñas y devolverlas según un plazo y tipo de interés pactado previamente.
En el caso de que quieras pagar la hipoteca directamente, la entidad permitirá al cliente
disponer de las cantidades de la hipoteca amortizadas para abonar otras actividades, como podría ser por ejemplo, obras en el hogar, la compra de un coche, pagar una plaza de garaje… El tipo de interés para cada prestación tendrá un plazo y un cuota ajustada según pacte el cliente con su banco.
El gran inconveniente que tiene este tipo de prestación -y que muchos clientes desconocen- es que no se podría subrogar la hipoteca. Por tanto, por ejemplo, en tiempos actuales de crisis no sería muy conveniente. La ley todavía no dispone que se puedan cambiar los créditos pedidos a otra entidad en las mismas condiciones que una subrogación, ya que se consideran un ‘producto de lujo’ que muchos ciudadanos piden para comprarse un bien que no es de primera necesidad. En el caso de que te quieras cambiar de entidad a toda costa, los gastos se triplicarán que si se realizaras una subrogación.
Durante la vida del préstamo, el banco se toma el derecho de realizar revisiones periódicas a la casa para comprobar si sigue en buen estado de conservación y si su mantenimiento es apropiado. Recuerda, antes de contratar una hipoteca, una de las primeras cosas que debes hacer es averiguar si es un préstamo o un crédito.
El equipo de redacción de
