Actualidad inmobiliaria
¿Cómo se debe pagar la hipoteca tras el divorcio?
Una última sentencia del Tribunal Supremo ha puesto la hipoteca y el divorcio en el punto de mira. El órgano constitucional de España más importante del Poder Judicial ha establecido, tras tratar un caso particular, que el préstamo hipotecario se pague a medias tras la disolución del matrimonio. Una vez separada la sociedad de gananciales, esto es, el patrimonio común de la pareja, el pago de la hipoteca deberá realizarse a partes iguales entre los excónyuges.
Por tanto, este crédito ya deja de ser una carga del matrimonio para convertirse en una deuda debida a medias de la ya disuelta sociedad de gananciales. Antes, en la mayoría de estos casos, el marido tenía que pagar el 80% de la hipoteca, mientras que la mujer se encargaba normalmente del resto de la carga hipotecaria. Asimismo, en la mayoría de los casos también suele suceder que los hijos suelen tener el derecho de vivir en la vivienda y normalmente, la exesposa vive con ellos al tener su custodia.
De esta manera, en la mayor parte de los casos era la mujer la que más beneficiada salía. El dictado de este auto ha marcado un punto de inflexión, ya que el resto de Tribunales y Audiencias de España no podrán contradecir esta línea. Tal y como ha señalado la vicepresidenta de la Asociación Española de Abogados de Familia (AEAFA), Susana Moya, “los jueces, en procedimientos contenciosos, no van a poder tomar ninguna medida que se aparte de esta doctrina del Tribunal Supremo”, según recoge Europa Press.
Sin embargo, en cierta tipología de familia crea un problema, pues algunas esposas son amas de casa y no tienen ingresos para pagar la vivienda. El pago de la hipoteca no entra dentro de la pensión compensatoria (la cantidad periódica, temporal o vitalicia que se concede al cónyuge perjudicado económicamente por la separación o divorcio), por tanto, los miembros de estas parejas separadas sin ganancias se verán en la incapacidad de proceder al pago de la casa y por tanto, corren un importante riesgo de quedarse en calle.
Aunque desde la Federación de Mujeres Progresistas alaban esta medida del Supremo, la presidenta, Yolanda Besteiro, apunta que “es una medida lógica cuando ambos cónyuges cobran lo mismo, pero que si esto no sucede, se debe tener en cuenta si la mujer no tiene los mismos ingresos; si ha renunciado a tener una vida laboral para cuidar a su familia; o si trabaja a tiempo parcial para compatibilizar el trabajo con el cuidar del hogar”, los jueces deberían tenerlo en cuenta.
La polémica de esta decisión presenta la contrariedad de que algunas partes de la expareja puedan quedarse sin casa, no obstante, también reivindica el derecho legítimo de que se establezca un pago igualitario y justo a partes iguales y que un miembro no tenga que soportar toda la carga económica de algo tan costoso como una hipoteca. Tampoco hay que olvidar la posibilidad de que ambos miembros de una pareja decidan acordar por sí mismos el porcentaje de pago que aportará cada uno a la deuda hipotecaria, aunque como muchos sabemos, no siempre es fácil que los excónyuges se pongan de acuerdo. Los resultados de esta nueva medida solo podrán comprobarse a medida que vaya pasando en tiempo y desarrollándose los acontecimentos. ¿Y tú qué opinas? ¿Estás de acuerdo?
El equipo de redacción de

¿Acaso nadie se para a pensar en el hombre que, además de perder la casa y los hijos en favor de la ex-mujer que se ha pasado la vida rascándose la barriga en casa y además de pagar hipoteca de una vivienda que ya nunca será para su disfrute, también va a necesitar un lugar donde habitar lo cual será un gravamen más en su economía? ¿No tiene derecho un hombre intentar rehacer su vida de un modo digno? ¿Cómo lo va a hacer si sus ingresos se van detrás de un fracaso? ¿Le quedará, siquiera, para comer?
Por favor, seamos serios: Las propiedades adquiridas en pareja deberían liquidarse al finalizar la convivencia.
¿Nos separamos?
Perfecto!
¿Qué bienes tenemos como pareja?
Mi coche, tu coche, la casa, la caravana….
Pues todo a la venta y, del resultado, la mitad por en medio!!
Estoy segurísima de que, de ser así las cosas, muchas madres estarían más a favor de la custodia compartida… Claro… como no se quedarían con la casa, no les interesaría tanto quedarse con las crías.
Es triste pero como mujer que soy, he oído las intenciones de muchas “brujas” ( por llamarlas algo… )
Yo llevo casi 2 años divorciada, una niña a mi cargo y cobrando una ayuda familiar de 426 euros, y como mi exmarido se nego ante el juez a pagar la mitad de la hipoteca y este se lo concedio,me estoy viendo en la calle, y el viviendo como un rey, y creo que no es justo.