Actualidad inmobiliaria
¿Puedo vender mi casa si avalo con ella la compra de otra?
En muchos casos, la contratación de una hipoteca requiere la garantía de la casa, la nómina o el patrimonio de otra persona para que sirva como aval y el banco acceda a conceder un préstamo. Normalmente, se les exige a los clientes que no tienen nómina. Pero, por otra parte, el hecho de ser avalista también conlleva una serie de responsabilidades y deberes, pues en el caso de que el hipotecado no pueda responder al pago de la casa, el banco puede saldar la deuda con su patrimonio presente y futuro.
Asimismo, convertirse en avalista, condiciona también la vida que llevarás más adelante, pues necesitas tener siempre un respaldo económico, ya sea inmobiliario o patrimonial, con el que responder la compra de la persona a la que avalas. En el caso de que surja la necesidad de mudarte o cambiar de domicilio por motivos personales o profesionales, ¿el avalista podría vender la casa con la que avala la compra de otra vivienda?
En un principio, el avalista puede disponer de su vivienda y ponerla a la venta sin ningún inconveniente, aunque éste seguirá respondiendo con sus bienes presentes o nuevos, no se responde con un bien concreto a la deuda del prestatario. No obstante, si se plantea comprar una nueva vivienda, su capacidad de endeudamiento puede verse mermada y puede tener más problemas para que el banco le conceda algún crédito personal o préstamo hipotecario.
Lo más recomendable en el caso de que el avalista prevea una posible compra de una nueva vivienda en un futuro es que ofrezca una garantía personal, pues ésta compromete todo su patrimonio en general para responder de la deuda, incluyendo su casa, su nómina, su cuenta corriente, etc. y por eso, tendrá más posibilidades para que la entidad financiera conceda algún préstamo. Por el contrario, si ofreces una garantía real, esto es, un bien tangible y concreto, como otra vivienda o un coche, verá más ‘amputada’ su viabilidad para poder contraer un nuevo crédito. Por otra parte, de este modo, en caso de tener que responder por el prestatario, el banco solo podría incautarte ese bien concreto y la deuda y tendría una responsabilidad más limitada, es decir, ya estaría saldada sin que afectase al resto del patrimonio.
Por eso, en el caso de que quieras avalar la adquisición de una casa a una tercera persona y el más adelante hacer nuevas compras inmobiliarias, ten presente qué garantías dar y calcula qué es lo que más te conviene analizando tu situación financiera. Recuerda siempre que la negociación previa con el banco es esencial.
El equipo de redacción de
