Contratar una segunda hipoteca
Normalmente, la mayor parte de los préstamos hipotecarios conceden una financiación del 80% del valor de tasación del inmueble que se quiere adquirir. Aunque con la crisis económica actual, ahora están emergiendo las hipotecas financiadas al 100%, lo más normal es que ese 20% del coste de la vivienda, se exija como entrada y también como garantía de solvencia antes de que el banco conceda el crédito al cliente.
No obstante, en muchos casos los usuarios no tienen el dinero ahorrado suficiente para pagar esa entrada y es en estas situaciones cuando piden una segunda hipoteca. La segunda hipoteca se suele formalizar por un bien ya hipotecado anteriormente, sin importar que la casa se haya pagado en su totalidad o no.
Las peculiaridades que caracterizan a este préstamo es que la deuda suele ser una cantidad mucho más reducida, los intereses más altos, el plazo de amortización mucho más corto (de 5 a 8 años) y se suelen exigir avales. Usualmente, se ha utilizado para pagar un 20% de entrada de una segunda residencia y la primera vivienda que ha sido hipotecada sirve como garantía para este segundo préstamo.
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