¿Es el momento de cambiarse a una hipoteca de tipo fijo?

La subida continuada del Euríbor está haciendo replantearse a futuros compradores de vivienda, e incluso, a hipotecados que no están contentos con sus condiciones actuales y quieren subrogar su hipoteca, qué el tipo interés elegir para su préstamo hipotecario.

Desde finales de 2009 a marzo de 2010, el principal indicador para el cálculo de las hipotecas en España ha estado marcando mínimos históricos, como fue el caso del tercer mes del año (1,215%). Sin embargo, a partir del cuarto mes del año ha seguido una senda alcista imparable y ya en julio ha alcanzado el 1,3% en sus tasas diarias.

El incremento todavía no se ha hecho notar mucho en el bolsillo de los hipotecados, pues muchos de ellos se rebajaron dinero en el pago de la cuota hipotecaria tras la revisión anual de junio. No obstante, el ascenso de los tipos de interés hipotecarios amenaza en los próximos años.

Tras la reciente escalada del Euríbor, ¿qué nos espera?

El pánico vuelve a cundir entre los bancos. Tras la racha de mínimos históricos desde finales de 2009 y principios de 2010 a partir de este pasado mes de abril el Euríbor ha comenzado una tendencia alcista que sigue subiendo hasta nuestras fechas. De hecho, desde el pasado marzo que se sitúo en 1,215% la tasa diaria de este 24 de junio (1,296%) se acerca al 1,3% y los analistas prevén que a final de año ascienda hasta el 1,5%.

¿A qué se debe esta repentina escalada del indicador más común para fijar el tipo de interés de las hipotecas en España? Parece que la explicación está en la desconfianza de los agentes del mercado. Los principales ‘prestadores’ de dinero ya no lo conceden tan fácilmente, ni a los particulares ni tampoco a otras entidades financieras. Ante el ahorro de los ciudadanos, la falta de inversión y las dificultades de financiación de los propios bancos, el miedo a conceder créditos por parte de los bancos y cajas está más acrecentado que nunca.

¿Cuánto durará el cambio de tendencia?

Se empiezan a oír campanas en el mercado hipotecario. El aumento del número de casas hipotecadas este mes de febrero de un 8,5% con respecto al mismo periodo de 2009 y también la subida de las ventas de pisos durante el mismo mes, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), han vuelto a dar oxígeno a un sector muy vapuleado por la crisis.

Después de la burbuja inmobiliaria, la concesión de préstamos y créditos para la compra de una casa se ha restringido bastante. Además, la caída libre del Euríbor desde 2008, que llegó a alcanzar en julio el 5,393%, hasta los valores que ronda hoy en día en torno al 1,2% ha hecho patente la pérdida del valor de este mercado.

No obstante, el ánimo de los compradores no se ha extinguido. El comienzo de este 2010 ha dado buenos resultados, pues el pasado mes de enero aumentó el número de hipotecas constituidas sobre viviendas y en febrero se mantiene esta tendencia en alta.

¿Subrogación o novación?

Dada la situación actual, en la que parece que la liquidez brilla por su ausencia y las entidades financieras no se prodigan en cuanto a créditos bancarios, muchas personas aprovechan para cambiar su hipoteca de  banco (suborgación) o renegociar sus condiciones con su entidad actual (novación).

La gente no está para perder el dinero en los tiempos que corren y la posibilidad de ahorrarse una cantidad en el pago de su cuota hipotecaria no se puede dejar escapar. Además, los bancos están sirviéndose de estos ‘tránsfugas’ solventes, que han demostrado ser capaces de pagar su mensualidad durante meses o años, para aumentar su cartera de clientes. El negocio de la banca ahora está en ‘robar’ usuarios cumplidores más que en conceder hipotecas nuevas.

Justo en el mismo mes (noviembre de 2009) en que ha crecido la tasa interanual del número de nuevas hipotecas concedidas (un 1,8%), también se ha registrado una subida considerable de subrogaciones y novaciones de las hipotecas. En concreto, los últimos datos del INE confirman que el número total de hipotecas con cambios en sus condiciones fue de 40.156, 25.637 referidas a viviendas. Del conjunto general, en noviembre se produjeron 32.379 novaciones, lo que representa un aumento interanual del 42,4%. En cuanto a las subrogaciones, se contabilizaron 5.507, un 31,7% más en tasa interanual.

Periodo de carencia: ¿compensa o no compensa?

¿Tus deudas te ahogan por causa de la crisis? ¿Se te hace imposible pagar la mensualidad de tu hipoteca? El periodo de carencia de un préstamo hipotecario puede salvarte en los momentos más peliagudos. La mayoría de las entidades financieras te ofrecen su contratación previamente antes de comenzar con el pago de una hipoteca. Para sacarle provecho has de conocer bien cómo funciona y las desventajas que puede acarrear.

En primer lugar, un periodo de carencia es un periodo de tiempo concreto determinado por el banco que suele oscilar entre los seis meses y los cinco años. A lo largo de este tiempo, el cliente puede reducir la cuota mensual o directamente no pagar nada. Estas dos modalidades se conocen como la ‘carencia de cuota de amortización’ o ‘carencia parcial’, donde sólo pagaríamos los intereses de la mensualidad sin pagar la prima, y la ‘carencia total’, donde la mensualidad se elimina completamente.

Sin embargo, no hay que fiarse alegremente de estas facilidades transitorias, pues las consecuencias son que al final se alarga el periodo inicial de los pagos del préstamo hipotecario y además, aumentan los intereses considerablemente. Por tanto, nos saldrá más caro, pues como sabéis los bancos nunca salen perdiendo.

La hipoteca: esa gran desconocida

A no ser que te toque un suculento pellizco en la Lotería o recibas una herencia de un familiar lejano, seguramente tendrás que hacer frente al pago de tu casa tal y como lo hacen la mayoría de los ciudadanos: contratando una hipoteca.

Acudir a un banco o caja en busca de respaldo económico para tal menester es una práctica de lo más habitual, pero la actual situación que atraviesa el mercado de la vivienda parece haber desatado una especie de terror inexplicable por este clásico producto financiero.

Terminología que antes apenas tenía hueco en la actualidad informativa, ahora está presente en nuestro día a día desde el desayuno, protagonizando reuniones familiares y pesadillas nocturnas. Desde hace algún tiempo, las noticias están llenas de ‘palabros’ como swap, Euríbor, morosidad, provisión o embargo.