Alquiler
Aprovéchate del subarrendo
Cuando se plantea la cuestión desde la posición del inquilino, el asunto cambia, pues es necesario el consentimiento del arrendador.
Quien tiene una casa en propiedad, tiene un tesoro. Si tienes problemas para pagar la hipoteca, alquilar alguna de las habitaciones de la vivienda puede ayudarte a cumplir con la letra mensual. Esta conocida técnica para extraer un beneficio económico de un inmueble que estamos comprando resulta muy útil, pero es vital que el arrendamiento esté estipulado en un contrato escrito, ya que podemos encontrarnos con complicaciones en un futuro. La extensión actual de esta fórmula está llevando a muchos interesados a buscar asesoramiento legal, ya que los abusos de confianza y los pactos verbales son problemáticos. Según Carlos Ruiz, gerente de Arrenta, lo más recomendable, cuando se actúa como propietario, es “hacer un contrato por escrito, que se rija por el Código Civil (art. 1.542 y siguientes) y no por la Ley de Arrendamientos Urbanos”.
Cuando se plantea la cuestión desde la posición del inquilino, el asunto cambia. En primer lugar, es necesario el consentimiento del arrendador, puesto que el subarrendo debe estar contemplado dentro de las cláusulas del contrato. “Si no se cuenta con este permiso, el acuerdo entre subarrendador y subarrendado no vincula a éste último con el propietario”, afirma el abogado Guillermo Ros Pelegay. Por otra parte, ser precavido evita incidencias molestas. Por ejemplo, los expertos aconsejan poner cerraduras en las puertas de las habitaciones, así como obtener todas las referencias posibles y exigir algún tipo de aval o depósito que garantice el pago de la renta.
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