Vivienda
Ser cooperativista ahora implica más riesgos
Ahora hay bofetadas por salir de las cooperativas.
Las cooperativas están sufriendo también la crisis del crédito. A pesar que es una forma bastante económica de adquirir una vivienda para el comprador, -pues el cooperativista suele aportar únicamente el coste real de la casa-, muchas de sus promociones se han quedado sin comenzar o paralizadas por la restricción imperante en el mercado financiero. “Los bancos comenzaron hace varios años a recelar de las condiciones del crédito. Empezaron a poner dificultades para la subrogación de los préstamos. Antes no hacían un análisis tan exhaustivo de los socios y cualquier impedimento se suplía con avales. Pero todo esto ha cambiado”, cuenta Alfonso Vázquez Fraile, presidente de la Federación de Cooperativas de Viviendas de Madrid (FCV).
Darse de baja en una cooperativa ya no resulta tan sencillo ni tan seguro como antes. Durante el ‘boom’ había lista de espera en las promociones de las cooperativas, pero “ahora hay bofetadas por salir de las cooperativas”, ha admitido un gestor en unas jornadas sobre el sector celebradas en Madrid. La dificultad de devolver las cantidades aportadas por el socio que se quiere dar de baja en muchos casos puede perjudicar el proyecto de la promoción. “Las continuas bajas están provocando la descapitalización de muchas cooperativas, convirtiendo al socio que la solicita en su acreedor, con el inconveniente de que será el último en cobrar tras las administraciones públicas y los proveedores”, apunta Rafael González, socio-abogado de Inmoabogados.




