Vivienda
Un piso neutral y sin averías se vende antes
Solo hay una oportunidad de causar una primera buena impresión al cliente.
Las primeras impresiones siempre dejan huella, de modo que un felpudo viejo o un grifo que gotea pueden acabar por disuadir al comprador. El vendedor no tendrá más que una oportunidad de causar buena impresión a cada cliente, recuerda Alfredo Sosa, bróker de RE/MAX Lazagorta (Las Palmas de Gran Canaria). Hay cuatro pilares básicos:
- Limpieza. Una puesta de entrada brillante, sin arañazos pueden ser de gran ayuda. Una vez dentro de la vivienda, el potencial comprador debe encontrar una casa limpia y sin olores desagradables. Para ello, desde Alfa Inmobiliaria recomiendan que “esté bien ventilada y poner alguna fragancia muy suave a café recién hecho”.
- Mantenimiento. Revisar las cisternas, los grifos y comprobar que ninguna bombilla esté fundida. Además,hay que evitar que chirríe alguna puerta y engrasarla. El timbre es muy importante, así que habrá que arreglarlo en caso de que no funcione adecuadamente.
- Reparaciones. Pequeñas grietas o goteras pueden enviar un mensaje muy negativo a los potenciales compradores: el inmueble no está en el mejor estado posible. También puede derivar en la exigencia de una rebaja en el precio, pues si lo adquiere, deberá invertir en reparaciones.
- Neutralizar la vivienda. El cliente debe imaginar un hogar, visualizarse a sí mismo viviendo en esta casa. Hay trucos para conseguir un ambiente agradable: música suave, algún libro, dejar la mesa puesta, etc. No obstante, los expertos recomiendan eliminar elementos tan personales como las fotografías, pues pueden hacer que el cliente se sienta como un intruso.


