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El alquiler, alternativa al camping en los festivales de música

A los arrendamientos mensuales o por quincenas, típicos de las vacaciones veraniegas, hay que sumar los exprés (de una semana o de un par de días) que están triunfando en localidades que acogen algún festival de música.
  • 30 jul 2010
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Las ventajas de una casa en alquiler. 
Luxor_life_, en Flickr (licencia cc). Las ventajas de una casa en alquiler. Luxor_life_, en Flickr (licencia cc).

&quote; El piso de alquiler es la mejor opción porque no tienes las incomodidades de un camping. &quote;

E. ARRANZ – Más de 28.000 asistentes el jueves, 32.000 el viernes, 35.000 el sábado y 32.000 el domingo… son las cifras registradas en cada una de las cuatro jornadas del Festival Internacional de Benicassim que finalizó el domingo 18 de julio.

Haciendo balance del número de visitantes (bastantes menos que en la edición de 2009) y de las condiciones que se dieron durante la celebración del FIB, la organización destacó que el 60% de los asistentes, algo más de 19.000, pernoctaron en los campings cercanos, siendo la zona de acampada del festival la más utilizada por los fibers (13.000 plazas ocupadas). Y es que el abono de este festival, el más internacional de los que se celebran en territorio español, incluye los cuatro días de conciertos y una semana entera de acceso al camping.

Entonces, ¿dónde durmió el 40% restante? Hoteles, albergues, casas rurales… y viviendas alquiladas al efecto. Muchas inmobiliarias de la zona han descubierto el filón que supone acoger a miles de visitantes durante esta semana de julio. Algunos, cansados de las estrecheces de la tienda de campaña, de las duchas comunitarias y de no comer nada caliente en varios días han optado por la opción del alquiler temporal. En Internet, tanto en webs de inmobiliarias como en los foros de los propios festivales, es posible encontrar cientos de anuncios que ofrecen o buscan alojamiento de alquiler para los festivales.

Anuncios estafa

En Benicassim, la inmobiliaria Orange Costa hace un balance muy positivo de la edición de este año, ya que durante esa semana consiguieron alquilar casi todos sus apartamentos. Además, reconocen que durante los últimos años han dependido bastante de la afluencia de los asistentes al FIB, mientras que en épocas anteriores no necesitaban copar sus alojamientos (apartamentos, villas, bungalows y adosados) con estos visitantes porque era suficiente con el turismo de sol y playa.

Ahora bien, desde la inmobiliaria señalan que no pueden concretar en cifras el porcentaje de inquilinos que acuden al festival y los que no, por lo que no pueden decirnos cuántas viviendas han alquilado en el municipio para este efecto. Los que sí son fieles son los trabajadores eventuales del Festival, que suelen repetir año tras año y que contactan con la inmobiliaria para alojarse siempre en la misma vivienda.
En cambio, otras tantas inmobiliarias de la zona no apuestan por este tipo de alquiler, porque prefieren arrendamientos más largos, de quincenas o meses completos tan propios de las zonas costeras. Los asistentes al FIB no suelen quedarse más de una semana.

Del 22 al 24 de julio el municipio extremeño de Alburquerque acogió la 15ª edición del festival Contempopranea. En el portal oficial del festival, se facilitaban varios contactos para alojamiento en casas particulares, algunos gestionados por la inmobiliaria Inmoal. El mismo día del comienzo del Contempopranea, esta inmobiliaria había alquilado la última de las veinte casas que tenían preparadas para el festival. La mayoría con capacidad para unas 4, 6 u 8 personas. El precio medio, según Inmoal, es de unos 100 euros por persona por cuatro días de alojamiento. No es el primer año que llevan a cabo esta iniciativa con la que suelen alquilar todas las viviendas, pero se muestran preocupados por otros anuncios estafa a los que está contestando la gente. Domicilios que luego no son lo que se esperan o que, después de efectuar un pago a distancia, ni si quiera existen.

Alternativa ante la falta de hoteles

A mediados de agosto será el turno del Sonorama, en Aranda de Duero (Burgos). En el foro de su web es posible encontrar anuncios como el siguiente: “Alquilo piso céntrico para Sonorama, dos habitaciones, máximo cuatro personas. 2 días por 400 euros o 3 por 500”. Y otros tantos de búsqueda. Hay quien alquila una vivienda con más habitaciones de las que necesita, y luego las subarriendan a otros festivaleros necesitados. Como señala Ade, que asistirá al Sonoroma y que buscaba piso para no tener que acampar: “Nos gustaría dormir en una cama decente, ducharnos después de la fiesta y no estar intranquilos por dejar todas nuestras pertenencias en la tienda de campaña”.

Begoña es de la misma opinión, y también está buscando alojamiento para el Sonorama después de tener que descartar la opción de los hostales, todos completos a estas alturas. “Aranda no está preparada para tanto visitante, espero que encontremos alguna vivienda, de hecho hemos creado una cuenta de correo específica para ponernos en contacto con la gente que ofrece su casa para estos días”.

Aunque la mayoría de los festivales de música celebrados en España suelen organizarse en los meses de verano, existen otros ‘fuera de temporada’. Es el caso del SOS 4.8 que tuvo lugar en la ciudad de Murcia durante el primer fin de semana de mayo y consiguió congregar en su recinto ferial a casi 80.000 personas. La organización del festival, en un principio, ofrecía abonos de entrada más hotel, que una vez acabados, hubo que completar con un camping habilitado para los muchos asistentes que tenían entrada al festival pero que no habían conseguido hacerse con ninguna plaza hotelera.

En este impasse, entra el papel de los particulares alquilando pisos, o incluso habitaciones. Uri S. puso un anuncio en Internet con el propósito de encontrar alojamiento barato para ese fin de semana: “La verdad es que, en un principio, la cosa prometía. Los precios eran bastante asequibles, unos 150 euros los dos días para 3 ó 4 personas. Pero no concretamos y a falta de 3 semanas para el festival nos pedían unos 120 ó 150 euros por persona. Salía más caro cogerlo ese fin de semana que alquilar el mismo piso durante todo un mes”.

Aunque Uri y sus amigos acabaron durmiendo en una pensión de un pueblo cercano, cree que es mucho mejor optar por un alquiler temporal, como ya hiciera en otras ediciones del BBK, el macrofestival bilbaíno que se celebra en el monte Kobetas. “Personalmente creo que el piso de alquiler es la mejor opción porque no tienes las incomodidades de un camping y cuentas con algunas ventajas frente a un hotel, ya que tienes una cocina para prepararte lo que quieras.” La comodidad y seguridad son las principales ventajas que tiene el alquiler de pisos frente al camping para asistir a los festivales de verano.


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