Reportajes
Universitario busca piso en alquiler
Se ha abierto una posibilidad: la reutilización de algunos edificios de la burbuja constructora.
REDACCIÓN/PISOS.COM – Alrededor de 1,2 millones de estudiantes universitarios -sin contar a los de las universidades a distancia- se matriculan cada año en los distintos centros privados y públicos de España, según datos del INE de 2010. No hay cifras globales acerca de qué porcentaje de estudiantes procede de ciudades distintas a aquella en la que se encuentra el centro universitario, pero si simplemente se tratase de la mitad ya estaríamos hablando de medio millón de personas que necesitan un alojamiento durante nueve meses como mínimo.
El número y el coste de las plazas en las residencias universitarias no alcanza a cubrir toda la demanda residencial de este colectivo que, al contrario de lo que sucede en otros países con tradición de alojamiento en el campus, debe recurrir a la opción del alquiler entre particulares, bien en solitario o, más frecuentemente, compartiendo un piso.
La paralización de la venta de viviendas ha aumentado el stock destinado al alquiler y ha hecho reconsiderar a muchos propietarios sus reticencias a la hora de alquilar a estudiantes. A ellos, el Colegio Oficial de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria aconseja que no alquilen los pisos por habitaciones, aunque de esta forma obtengan mayor rentabilidad, porque es más problemático. Además, recomienda redactar siempre un contrato, ya que en caso contrario no pueden exigir al inquilino que cumpla con sus obligaciones.
Iniciativas de las Universidades
La forma tradicional de contacto entre las partes interesadas han sido los anuncios, en prensa o Internet, cuando no los carteles pegados en las farolas, un método que no permite discriminar a quién se dirige la oferta. Debido a esto, es evidente que es necesario encontrar formas más directas de canalizar el flujo de oferta-demanda.
Los servicios de ayuda que numerosas universidades facilitan este contacto. Los propietarios pueden proporcionar allí los datos de sus pisos y los alumnos tienen un lugar donde se centraliza la información de todo tipo de alojamientos (residencias, habitaciones en pisos compartidos, estancia con familias o ancianos, etc.) y reciben asesoramiento y ofertas adecuadas a sus necesidades y presupuesto.
Pero algunos centros universitarios van más allá y gestionan además sus propios pisos o habitaciones de alquiler. Por ejemplo, la Universidad de Alicante, gracias a un acuerdo con el Ayuntamiento y el Instituto de la Juventud, dispone de seis edificios en el centro de la ciudad, distribuidos en 97 estudios de 35 m2 totalmente equipados, que alquila por unos 200 euros al mes. La oferta de la Universitat Autonoma de Barcelona se llama Vila Universitària y es un conjunto residencial de 812 apartamentos situado en el campus, con capacidad para 2.193 personas.
En este sentido se dirigen las últimas iniciativas del Ministerio de Educación en colaboración con entidades autonómicas y el Ministerio de Vivienda para aumentar la oferta de alojamientos universitarios. “Nuestro objetivo es poder cerrar el mapa de alojamiento actual –que es insuficiente, pero es el que tenemos–, proyectar cuál sería el necesario si se producen los elementos de internacionalización que estamos buscando en el Plan Director y buscar cuál es la necesidad de alojamiento para los próximos años”, explica Màrius Rubiralta, secretario general de Universidades.
“El exceso de oferta en el mercado de la construcción de edificios va a permitir que las universidades busquen en sus entornos cercanos aquellos ámbitos en los cuales puedan incorporar sus propios proyectos de campus de excelencia, y aquí, tanto el Ministerio de Educación como el de Vivienda, están ayudando para que se incorpore”, añade Rubiralta.
Alquilar alojamientos protegidos
Antes del verano, los dos Ministerios firmaron un acuerdo dentro del programa Campus de Excelencia Internacional para financiar la creación de alojamientos protegidos para la comunidad universitaria mediante construcción de obra nueva, conversión de edificios del stock o transformación de otro tipo de inmuebles. Estas ayudas, que pueden alcanzar los 18.720 euros por alojamiento, se articularán a través del Plan Estatal de Vivienda y Rehabilitación 2009-2012, por lo que tendrán que acordarse con las respectivas comunidades autónomas las actuaciones a financiar y acometer cada año. En estas reuniones bilaterales, Vivienda propondrá con carácter preferente la firma de promociones de alojamientos universitarios cuyos proyectos hayan sido valorados como prioritarios en la convocatoria del Programa Campus de Excelencia Internacional.
“El análisis que hemos realizado ha puesto de manifiesto que la movilidad interuniversitaria y la internacionalización del sistema funcionan mejor en los países donde hay una mejor calidad y más diversidad en el alojamiento universitario”, revela Rubiralta. El sistema universitario español había pasado por una etapa en la que había despreciado el alojamiento y lo había cedido únicamente al ámbito privado. Según Rubiralta, éste fue un error que se cometió en un momento determinado, cuando la visión social de la universidad no estaba enfocada al entorno. Normalmente, un estudiante internacional va a buscar un entorno que le dé una mayor calidad y el alojamiento da claramente un nivel de calidad.
“Nosotros hemos realizado un acuerdo con el Ministerio de Vivienda para desarrollar la propia Ley de Vivienda en el ámbito del alojamiento universitario y poder diversificar las inversiones, tanto en la construcción de viviendas universitarias como en el ámbito de la potenciación de las residencias universitarias para el alojamiento inmediato de investigadores y también de estudiantes de másteres y de doctorados”, declara Rubiralta. “Pero nos hemos dado cuenta de que en la etapa de crisis lo que había era una necesidad también de ocupación de edificios ya construidos. Por tanto, se ha abierto una posibilidad: la reutilización de algunos edificios que en su momento habían nacido de la burbuja constructora”, añade Rubiralta.
Además, el Ministerio de Vivienda ofertará a estudiantes, docentes y al resto de miembros de la comunidad universitaria el parque de viviendas libres que gestiona la Sociedad Pública de Alquiler (SPA), en zonas bien comunicadas y a un precio un 13% inferior al del mercado. Para ello, el Ministerio de Educación impulsará la implantación en las Universidades de puntos de información, ofrecerá su apoyo técnico en la formalización, gestión y administración de los alquileres. Las Universidades de Oviedo, Granada, Burgos, Alcalá, Carlos III y Complutense ya forman parte de esta red. Igualmente, en el marco del convenio los ministerios de Vivienda y Educación elaborarán un mapa de los campus universitarios españoles y un estudio de su situación en materia de alojamiento, urbanización y accesibilidad.
Construcción especializada
De momento, Vivienda ya ha suscrito un acuerdo con la Universidad de Castilla-La Mancha y la Junta de Comunidades para la construcción de 103 viviendas universitarias en los campus de Albacete y Cuenca. Los alojamientos en alquiler bajo un sistema de rotación y precios protegidos serán gestionados por la Universidad. El proyecto cuenta con una dotación presupuestaria de 7,85 millones de euros. El Ministerio de Vivienda aportará alrededor del 20% de la financiación y la Junta de Comunidades, a través de la Empresa Regional de Suelo y Vivienda de Castilla-La Mancha. Asimismo, llevará a cabo la promoción y la calificación de los alojamientos universitarios como protegidos en régimen de arrendamiento a 25 años y financiará la parte restante.
También este año, la Universidad de Málaga construirá 120 viviendas para estudiantes gracias al millón de metros cuadrados para la ampliación del campus cedidos por el Ayuntamiento. La rectora de la UMA, Adelaida de la Calle, comentó tras el anuncio: “En la actualidad, hay firmado un acuerdo con la Consejería y el Ministerio de Vivienda para la ejecución de este proyecto, pero no descartamos acogernos a otras convocatorias para ampliar ese número”.
El Ministerio de Vivienda también colabora en la financiación de pisos en alquiler para universitarios en Girona, Sant Cugat del Vallès y Manresa, que serán construidas a partir de módulos fabricados de forma industrial. Ya el pasado julio se terminaron las 150 viviendas protegidas de la Vila de Lleida, como se conoce a los alojamientos adscritos a la Universidad de Lleida.


